Pedro Riba, el presentador y director del programa humanista decano en la radio; “Luces en la oscuridad” en Punto Radio, nos desvela su último libro, publicado con la Ed. Zenith, del Grupo Planeta: ”REMEDIOS PARA EL ALMA”, Las claves para cultivar la felicidad y sentirse afortunado.
- ¿Qué podríamos destacar de tu libro?
Creo que la palabra clave son valores. Valores para ser mejores personas y entender de forma constructiva lo que sucede a nuestro alrededor. Valores para mejorar, para aprender y para hacer de nuestro paso por el planeta una experiencia más agradable y sustancial.
¿Qué son los valores exactamente y por qué es beneficioso que nuestra vida esté regida por ellos? ¿Cómo se aplican?
Los valores humanos, son aquellos bienes, que nos hacen vivir el aquí y el ahora, son los que nos hacen tomar consciencia y conciencia de quienes somos realmente, son características – intrínsecas - del hombre que le ayudan a humanizarse y mejorar su condición como ser humano y su relación con el resto de su especie y con otros seres vivos. El filósofo Boecio, (S.V), decía que…” El hombre sobresale del resto de la creación en la medida que reconoce su naturaleza, y cuando la olvida se hunde más abajo que los propios animales…”.
De tal manera, es muy importante saber quiénes somos y qué importancia tiene nuestro “SER” con el resto de la humanidad. De ésta manera conoceremos qué valores nos identifican y cuáles son los que debemos potenciar para nuestro crecimiento personal.
Poseemos una amalgama de valores clasificados en diferentes materias: Físicos, estéticos, culturales, artísticos, morales/éticos, etc… Yo me refiero en mi libro a los que potencian la felicidad desde el punto de vista de autoconocimiento y el crecimiento interior, los que se adentran en el corazón de las gentes…
Una vez, que la persona haya hecho una introspección, reconozca en su espejo el “alma”, no solamente podrá elegir y diferencia qué valores son los que tiene que potenciar para ser más feliz, sino que sabrá darle el valor que se merecen y sabrá darle valor a él mismo, a las personas, animales y a las cosas. Conocerá el rédito que le da potenciar y utilizar esos valores diariamente.
- ¿Qué sentido tiene la vida?
No es cierto que pasemos por este mundo sin más. Al hacerlo generamos vida, la nuestra y la de quienes nos rodea. Influimos y nos sentimos influidos por la educación, la cultura, la familia, los amigos, etc. Hacemos cosas y todo eso forma parte de un bagaje que va con nosotros y que dejamos en este mundo cuando nos vamos.
El sentido de la vida es aprender de todo eso, de cada uno de los minutos que estemos aquí. Pero el sentido también es aprender de nosotros y los demás. El sentido de la vida es, VIVIR la experiencia maravillosa que nos ha dado la creación.
- ¿Y cómo influye todo ello en el alma?
En todo lo que hacemos y decimos. Para mí el alma es mucho más que la esencia espiritual de la que hablan las religiones. Es el bagaje de lo vivido y aprendido, pero a veces nos toca aprender a golpes o vivir demasiado deprisa algunos aspectos que entenderíamos mejor si los pudiéramos saborear con más calma.
El alma o esencia se ve influida por el estrés, el miedo a no llegar… a no saber, a no estar. Se ve influida por el rencor y la rabia, por el amor y el desamor, por la felicidad, pero también por la envidia y los celos. Todo eso, todas las emociones y la forma que tenemos de canalizarlas es lo que nos ayuda o perjudica el alma según la manera que tengamos de asimilarlas y tratarlas.
- ¿Cómo nace este libro? ¿Qué te inspiró?
Me inspiro mi mujer Elsa (mi musa) a escribirlo y fue fruto de mi trabajo. Gracias a él, he tenido y tengo la oportunidad de conocer a filósofos, investigadores, sociólogos y líderes religiosos, etc... Pero más allá del "rotulo" de lo que es o era cada persona, siempre me ha interesado saber qué sentía en sus adentros, qué valoraba de la vida.
Todos, nos preocupamos por las mismas cosas: de dónde venimos, a dónde vamos…, por saber cuál es el sentido de la vida.
Durante todos esos años he ido encontrando sentidos parciales a la existencia, digo parciales porque la totalidad solo la conoce el Gran Arquitecto Universal, como diría la Masonería, Dios, el Gran Hacedor, etc… y él, a diferencia de nosotros es eterno. Todos ellos me han dado puntos de partida para comprender mejor qué es la vida interior.
- ¿Entonces no hay un objetivo o sentido para la vida sino varios?
- Desde luego, cada uno tiene que descubrir el suyo. La vida es una oportunidad para aprender y experimentar. Un fenómeno único e irrepetible en cada uno de nosotros. Sólo cuando nos damos cuenta de eso y que de cada segundo podemos obtener una experiencia y un aprendizaje, estamos en el camino de encontrar el sentido de la vida.
- ¿Y qué hay de lo material, los título, los objetos, los bienes? ¿Tienen sentido en esta vida?
- Sí porque vimos en una sociedad que está organizada así y son necesarios para ella y porque en el fondo somos humanos y no divinos y por tanto, necesitamos puntos tangibles de referencia. Precisamos valores a los que apegarnos puntualmente, rótulos que nos identifiquen ante los demás, pero sólo si sabemos diferenciar entre "tener" un rótulo y "ser" el rótulo, seremos más felices.
Yo no soy sólo escritor, ese es un rótulo. Soy muchas más cosas: Marido, amigo, compañero, vecino de… Con cada rótulo aprendemos unos valores y aplicamos otros. Pero cuando caemos en el error de identificarnos sólo con un rótulo estamos incompletos. Por eso creo que es necesario entender que en esta vida tiene sentido lo que tenemos o poseemos, pero también aquello que nos falta. Y tiene sentido tener objetos, bienes, dinero siempre y cuando sepamos que eso es temporal que no es para siempre y que nosotros somos mucho más que lo que poseemos.